Manantial de poesía

Manantial de poesía
que reclama el Aconcagua
para alimentar el agua
que a todo el valle servía,
desde su cumbre se oía
tu canto tan insumiso,
ahora parte al paraíso
como poeta y cantor
y como gran payador
te fuiste de un improviso.

Creciendo en el fértil suelo
las flores me dan la calma,
por que yo sabré que tu alma
hoy descansa allá en el cielo,
las aves me dan consuelo
y hacen amena la espera,
cantaré la noche entera
hasta que nazca la aurora,
te despido Pancho Mora,
también Ariel Aguilera.

Sepan que esto de payar
no es solo para reír,
también nos toca sufrir
y lloramos todo un mar,
ahora lo voy a explicar
para hacer corta la espera,
la muerte a veces se esmera
y trabaja sin demora,
se llevó a Francisco Mora,
también a Ariel Aguilera

Nublada aún tengo la mente
y son negros nubarrones
que cubren los corazones
cuando el canto se hace ausente,
pero aquí construyo un puente
que nace de un improviso
y furtivo lo deslizo
para que recorra el valle
esperando que te halle
cantando en el paraíso.

Es el agua que se estanca
la que se pudre de a poco,
este pensamiento evoco
y la tristeza se arranca,
vivir de manera franca
sin sentirse arrepentido,
disfrutar de lo vivido
sin nunca dejar de amar
es como hay que recordar
a nuestros seres queridos.

Como fénix resucito

I
Si mi verso se desglosa
no deja ninguna arruga,
mi canto es como una oruga
transformada en mariposa,
en mi corazón se posa
sin que la lengua se trabe,
amo y dueño de esta nave,
no preciso de un psicólogo,
tampoco de un ornitólogo
que enseñe a cantar al ave.

II
Me encontraba pajareando,
andaba volando bajo,
mas tan solo era un atajo
para versos ir hilando,
cuando el cielo voy surcando
no hay nadie que a mi me alcanze
ni que detenga mi avance
cuando al sol es mi camino,
regalándoles mi trino
que lo canto como en trance.

III
Cuando voy llegando al sol
con su luz me deja ciego,
me incinera con su fuego
que solo cumple su rol,
teñido de su arrebol
como cera me derrito
todos escuchan el grito
del canto que se hace trizas,
resurge de las cenizas,
como fénix resucito.