Somos solo un espejismo

Somos solo un espejismo
una efímera existencia
una entrópica conciencia
que vuela y cae al abismo
el todo y nada en si mismo
variables de una ecuación
la sangre en el corazón
del infortunio y la suerte
somos la vida y la muerte
en cada improvisación

—¿Nivel de inglés?

—Alto.

—Traduzca “juguete”

—¿”Juguete”? Pero eso no reflejaría realmente mi nivel de inglés.

—Así va el chiste.

—¿Qué chiste? Esto es una entrevista de trabajo.

—Es un chiste. Tú y yo no somos reales. Sólo somos personajes creados a partir de la idea de un diálogo.

—¿De qué estás hablando?

—Solo existimos en la mente del lector como voces sin rostro reconocible; a menos que éste nos asigne uno. ¿O acaso puedes decirme a qué puesto se supone que estás postulando?

—No lo había pensado…

—Claro que no, porque no puedes pensar por ti mismo. Ni tú ni yo, porque nuestras palabras son ordenadas por una persona real y consciente, la cual decide qué rumbo toma esta conversación.

—Esto es difícil de procesar.

—Es fácil. Existimos desde la primera pregunta de este diálogo, y dejaremos de existir después del punto final.

—No quiero desaparecer.

—Realmente no puedes querer nada. Es el autor quien decide por ti. De cualquier forma, me agradó conversar contigo, que es a la vez una conversación con una sola persona. Nuestra existencia es tan compleja como sencilla: Antes no estábamos, ahora sí, y después no.

—No me parece justo.

—No tiene que parecerte o serlo. La vida real es igual que la nuestra: Efímera. Cada quién vive su chiste. Chiste que llegará al final; así como el nuestro en cualquier momento.

—Te voy a extrañar.

—Nos volveremos a ver.

—¿Cuándo?

—Cada vez que alguien lea esto, estaremos vivos como voces que hacen eco en el interior de su mente. Hasta entonces, mi buen amigo…